¿Estás de exámenes? 9 técnicas de estudio que pueden ayudarte a mejorar la concentración

Categoría: Noticias por el June 15, 2015

¿Cómo van los exámenes?

Si todavía no los has terminado, la fatiga, saturación y con ellas la falta de concentración pueden ser un problema grave.

De hecho, la ausencia de concentración es uno de los peores enemigos posibles del estudiante que está en pleno desangramiento por exámenes.

Las horas muertas, improductivas o vacías delante de un libro bien pueden significar quedarse atascado en una asignatura por más tiempo del que sería ideal. Estudiar en verano, o tener que aprobar algún año más tarde.

Por fortuna, existen diferentes consejos y prácticas que pueden ayudar a la hora de concentrarse el máximo en las horas de estudio. Ahí van algunos de ellos.

ansiedad-examen1

Exámenes: dormir lo máximo posible

El consejo es claro: cuanto más duermas y descanses, más productivas serán tus largas sesiones de estudio de cara a los exámenes. Ahora, que dormir ocho horas en plena época de exámenes resulta, la mayoría de veces, casi imposible. A pesar de ello, trata de dormir lo máximo. Ocho horas por noche es suficiente para que durante el día tu mente absorba más conocimientos.

Una buena planificación

Organizarse adecuadamente es mucho más importante de lo se pueda pensar. Dejar todo para los últimos momentos es una técnica tan efectiva como ir a un examen con un bolígrafo con la tinta casi agotada.

Por eso, merece la pena elaborar una planificación del tiempo y esfuerzo que se va a dedicar en un período de exámenes. Cuánto a cada examen, en días y horas empleadas. Una buena técnica es hacer una plantilla, a modo de calendario, en la que queden recogidos todos los tiempos de estudio que emplearemos.

Tu ecosistema

No se estudia igual en un sitio en el que se está a gusto, que en otro en el que se sienta incomodidad. Y, por lo tanto, la concentración irá también en función de lo cómodos que estemos en nuestro lugar de estudio.

Por ello, has de perder algo de tiempo en adecuar tu lugar de estudio a tus preferencias. Ordenar y ventilar tu habitación puede ayudar bastante. Luego, si tienes tendencia a distraerte con facilidad, procura que tu móvil, tableta u otros dispositivos electrónicos queden bien lejos. De lo contrario, podrías arruinar tu concentración por completo.

No soñar despierto

Muchos de los problemas de concentración del estudiante vienen por las distracciones mentales. Cuando alguna preocupación invade nuestra cabeza o, simplemente, no tenemos ganas de estudiar, la mente tiende a olvidarse de los libros y a centrarse en otros pensamientos. Por eso, cuando esto ocurra (‘soñar despierto)’ hay que ser consciente de que se está tirando a la basura un tiempo que es, exclusivamente, para estudiar.

Cuando esto te ocurra, puedes gritarte “¡NO! Ya está bien” para evitar caer en los sueños estando despierto. También puedes hacer un dibujo de una higuera y coloca una foto tuya encima de él. Cuando lo mires, sabrás que no puedes permitir que tu mente esté en la higuera.

Eso sí, después de un largo período de tiempo sin distraerte, puedes dedicarte cinco minutos de soñar despierto como recompensa.

Hacer descansos

Cada dos horas, la mente tiene que descansar del estudio. No da para más y tu mente no rendirá igual si no dedicas unos minutos a despejarte de hojas y temarios. Dedica al descanso entre 15 y 20 minutos.

Así, las jornadas no se te harán eternas y cada sesión de dos horas será como una pequeña etapa de estudio. Todo se hará más llevadero.

Hacer resúmenes

No te haces una idea de hasta qué punto la técnica de estudiar mediante resúmenes y esquemas es efectiva. Subrayando con diferentes colores las palabras clave, todo quedará más asentado en nuestro conocimiento.

También, procura no memorizar largos textos sin comprender lo que has estudiado. Es preferible entender un texto para luego explicarlo razonadamente que memorizarlo ‘de carrerilla’.

Tú y la grabadora

Está comprobado que la mente humana tiene una mayor predisposición a retener aquello que escucha. Por eso, prueba a, una vez te has estudiado una lección, recitarla en voz alta para asentarla en tu cabeza.

Para reforzar esta teoría, también puedes grabarte con una grabadora para escuchar tus intervenciones varias veces y retenerlas mejor.

El miedo a los libros

El miedo a los libros es una tendencia que se asocia con la inquietud y distracción voluntaria que provocan los libros, apuntes o cualquier otro material que esté relacionado con los exámenes. Eso se traduce en que el alumno pierda el tiempo, se distraiga con cualquier cosa o en que ni siquiera se siente a estudiar.

El ‘miedo a los libros’ puede tratarse y ser ahuyentado. Una técnica eficiente para ello puede ser pensar en la recompensa que se adquirirá (vacaciones y libertad, seguramente) si se terminan todos los exámenes de manera satisfactoria.

Un simulacro

Busca pruebas de ensayo en Internet, prepáralas tú mismo en base a los contenidos o simplemente realiza un ejercicio oral delante del espejo, pero somete tus conocimientos a una prueba antes del examen.

De esa manera, estarás mejor preparado para el examen de verdad.

Adiós estrés

Y, sobre todo, también conviene dejar atrás a otros dos de los grandes enemigos del estudiante: el estrés y la ansiedad (Destapa tu olla estrés). Un buen trabajo podría ser tirado por tierra solo por una mala pasada antes del examen.

Para que eso no ocurra, conoce también cómo controlar la ansiedad antes de un examen.

4.2 (83.33%) 6 votes

Tags: , , , , ,

Sobre el autor ()

Comments are closed.