Jurassic World: Velociraptores del tamaño de una mascota y más errores científicos de la película

Categoría: Noticias por el June 17, 2015

La primera película de la historia en superar los 500 millones de dólares de recaudación en su fin de semana de estreno.

Con semejante tarjeta de presentación ha aterrizado Jurassic World en las taquillas de todo el mundo. El parque ha reabierto sus puertas más de 20 años después (la primera película se estrenó en 1993) y ha recogido el aplauso unánime de gran parte de la crítica cinematográfica. También de la paleontológica, que ‘perdona’ los errores científicos de Jurasic World debido a su devoción por la saga.

Sin embargo, no son pocas críticas las que están siendo poco benévolas con la película que dirige Colin Trevorrow, precisamente por los patinazos científicos. “Exigencias del guión”, según  Jack Horne, uno de los paleontólogos más famosos de la actualidad y consejero de la película, y errores imperdonables para otros investigadores.

La verdad es que los dinosaurios que aparecen en Jurassic World son muy molones, y, en persona, serían  aterradores. Pero, según muchas de las voces científicas, la película es poco condescendiente con los avances científicos que ha habido respecto al mundo jurásico en los últimos años.

Algunas de las protestas más encarnizadas son las siguientes:

‘Velociraptores’ con plumas y como un ‘perrete’

Ya fue uno de los especímenes estrella en Jurassic Park (1993). Su aire despiadado y tremendamente inteligente conquistó al gran público. En la misma línea vuelven a presentarse en Jurassic World, sin embargo, estos Velociraptores parecen tener poco que ver con la especie original.

Para empezar, el Velociraptor mongoliensis (así es su nombre científico) tenía plumas. Seguramente, no sería el rey del suspense con ellas por todo el cuerpo, por lo que los guionistas de la película siguen descartando incluir este componente en sus dinosaurios. Tampoco eran tan grandes (entre los dos y tres metros en las películas), sino que no medían más de medio metro.

También está en tela de juicio su prodigiosa inteligencia. No está demostrado que fueran ejemplares con un intelecto poderosamente desarrollado. No hay pruebas científicas de ello en los fósiles, por lo que se trata de una nueva licencia personal de la saga.

Jurassic World2

Los restos fosilizados sí han demostrado que los Velociraptores no tenían músculos en la cara (como las aves) por lo que les sería imposible realizar expresiones faciales como las de las películas.

Plumas y dinosaurios

Conforme las investigaciones paleontológicas han avanzado, se sigue demostrando que un gran número de dinosaurios tenía plumas. De hecho, se han encontrado restos de plumaje junto a los restos fosilizados. Desde el citado Velociraptor o el temido Tyrannosaurus rex tenía gran parte de su cuerpo cubierto de plumas.

Éste es quizá el mayor lunar que ve el mundo científico en la película. Sin embargo, los guionistas de la serie se permitieron esta licencia para seguir dotando a muchos de sus dinosaurios un aspecto más temible y artístico.

Un ‘Mosasaurus’ el doble de grande

El monstruo acuático que rescata Jurassic World ha sido uno de los ‘bichos’ más aplaudidos de la película. Su aspecto y comportamiento son una delicia para los amantes de las criaturas fuera de los límites de la naturaleza.

No obstante, el tamaño del Mosasaurus de Jurassic World es el doble del que tenía realmente. El fósil más grande que se ha encontrado de esta especie tiene 18 metros de longitud, mientras que, en la película, el Mosasaurus se come un tiburón blanco (de hasta 7 metros) como si fuera una sardina en lata.

En la imagen puede observarse el tamaño que tiene el Mosasaurus en la película en comparación con el del tiburón blanco.

Jurassic World3

Pterosaurus come humanos

Los Pterosaurus no podrían levantar al vuelo a un ser humano, acto que toman bastante por costumbre en las sagas de Jurassic Park. Estos animales, que no eran dinosaurios, tenían alrededor de 6 metros de envergadura y pesaban entre 30 y 40 kilos, según los restos encontrados.

Con esas características, resulta difícil que pudieran levantar a un ser humano y darse un paseo aéreo. En todas las películas, Pteranodon y Dimorphodon, las dos especies de Pterosaurus que aparecen, son bastante violentos con los humanos, pero en realidad se alimentaban de animales de menor tamaño.

Rugidos por doquier

En Jurassic World, los principales depredadores acostumbran a rugir con energía antes de acechar a cualquier presa. En la vida real, primero, no está demostrado que los dinosaurios pudieran emitir semejantes rugidos o comunicarse entre sí.

Y, segundo, resultaría poco inteligente para un depredador delatar su posición justo antes de empezar a cazar.

Los cocodrilos, por ejemplo, sí que pueden rugir y tienen algunas semejanzas con los antiguos dinosaurios. Pero sigue sin estar demostrado que las grandes criaturas del pasado aterrorizaran el mundo con los sonidos que emitían.

“Animales inventados”

Ante cualquiera de estas críticas, los responsables de Jurassic World se defienden argumentando que las especies de la película son inventadas, ya que resulta imposible obtener el genoma completo de un dinosaurio. Entonces, basados en algunas de las teorías científicas, se ‘arreglaron’ los dinosaurios para que su aspecto fuera más cinematográfico.

Sin plumas, más grandes, inteligentes, ruidosos y más malvados. La cinematografía volvió a crear su propio mundo jurásico en el que la taquilla y el mundo idealizado volvió a ganar a las teorías científicas.

 

Fuentes: El Confidencial

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